Con la campaña de recolección en nuestros olivares ya finalizada, ya estamos iniciando nuevamente el nuevo ciclo de producción y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Aceite Sierra de Cazorla ya dispone de los datos definitivos de la campaña que ha finalizado.

En números redondos la campaña ha arrojado una cifra de 125 millones de kilos de aceituna en la Comarca de la Sierra de Cazorla; el rendimiento industrial medio ha sido de un 20% y son unos 25 millones de kilos de aceite los que se han obtenido.

Esta ha sido una campaña que a duras penas ha llegado a la horquilla inferior que el Consejo Regulador marcó en cuanto a aforos y que, una vez más, ha vuelto a evidenciar el hecho de que ha habido que corregir los aforos a la baja, debido a la época de sequía que se atravesó y que ha provocado un desarrollo precario del fruto en muchos casos.

Además, el desarrollo de la campaña, en la parte final de la misma, se ha visto marcado por las lluvias y las borrascas, lo que ha provocado que una campaña claramente por debajo de la media productiva, se haya alargado en el tiempo debido a las condiciones meteorológicas.

Importancia de adelantar la recolección

El Consejo Regulador vuelve a incidir en la importancia del adelanto de la recolección; este hecho ha jugado a favor a la hora de evitar pérdidas y producir aceite de calidad. La mayoría del aceite que este año se va a envasar bajo el sello de la Denominación de Origen Sierra de Cazorla se ha producido en los meses de octubre y noviembre, lo cual denota que ya para finales de noviembre se había recolectado una parte importante de la cosecha destinada a su envasado con D.O.P. Sierra de Cazorla.

En este sentido el Consejo Regulador sigue animando a los agricultores a que, en la medida de lo posible y teniendo en cuenta la evolución del fruto en el campo, adelanten la recolección de la cosecha todo lo que puedan, porque en la segunda parte de la campaña, debido a los accidentes meteorológicos y a un fruto sobremaduro a consecuencia de los retrasos en la recolección del mismo, han ocasionado que los aceites obtenidos en este periodo de la campaña hayan sido de peor calidad.

Y es que las lluvias llegaron con fuertes vientos, lo que ha provocado que el fruto ya más que maduro en el árbol cayera al suelo, donde el barro y las escorrentías de agua, conllevaron a la pérdida de cosecha en muchas parcelas de olivar. El fruto recuperado en estas condiciones es de una calidad muy inferior, al estar muy deteriorado e impregnado de tierra y mohos, ocasionando que los aceites producidos de estos frutos se tengan que comercializar como lampantes con las consecuentes pérdidas económicas.

Aceite envasado con D.O.P. Sierra de Cazorla

El secretario de la Denominación de Origen Aceite Sierra de Cazorla, Baltasar Alarcón, afirma estar “muy satisfecho con los aceites que se han producido a principios de campaña, que van a abastecer con creces los envasados con Denominación de Origen”. Explica que “las condiciones de arranque de campaña no eran muy halagüeñas, debido a las condiciones de estrés hídrico que padecían muchos de nuestros olivares por aquellas fechas, pero estos primeros aceites nos han sorprendido porque tenían un frutado que estaba por encima de la media de otros años, por tanto, estamos muy satisfechos. Se han producido casi 5 millones de kilos de aceite que potencialmente se podrían destinar este año a envasados con D.O.P. Sierra de Cazorla”.

En este sentido Alarcón explica que “lo normal es que tengamos una demanda de aceite bajo nuestra D.O.P. que puede estar entre los dos y los tres millones de kilos, que es lo que se suele envasar de media en las últimas campañas”.

Próxima campaña

De cara a la próxima campaña, se puede afirmar que los problemas que han provocado las intensas lluvias de este invierno en el desarrollo final de la campaña de recolección, se conviertan en un aspecto más que positivo para la próxima, ya que dará unas óptimas condiciones para un buen desarrollo de la cosecha.

Sin embargo, hay que matizar que la producción del próximo año se va a dar sobre el desarrollo del brote del año anterior, por lo tanto, hay que ser cautos porque el año pasado sí se arrastraba una importante sequía y el desarrollo del brote fue precario.

En muchos casos las inflorescencias, que van a dar lugar a los frutos de este año, están diseminadas en un corto espacio del brote debido al poco desarrollo del mismo el año anterior. En este momento el Consejo Regulador está haciendo un seguimiento de la floración, que en las zonas más adelantadas de la Comarca de la Sierra de Cazorla comenzará en unos 10 días aproximadamente y en las zonas más tardías será ya bien entrado el mes de mayo.

Por tanto, y ciñéndonos a las inflorescencias detectadas en el campo, se estima que habrá variabilidad, que no todas llegarán a buen puerto, ya que están muy apiñadas en un tramo de brote pequeño.

“Y con toda la incertidumbre que tenemos ahora, debemos reiterar que, para la próxima campaña, desde el Consejo Regulador iremos informando de la evolución y de las perspectivas de cosecha, con el objetivo de facilitar la labor de los agricultores y que puedan trabajar para obtener los mejores aceites”.